Desde la LUna

Tu planeta llamado Tierra (¿por qué no le pusieron Agua?) se ve de la siguiente manera...bienvenid@

Saturday, June 16, 2012

La Salvaja de Carmen Boullosa

Les comparto un maravilloso poema erótico de nuestra más alta escritora y sin exageraciones merecedora del Premio Nobel. Sí, así de grande. Si no la conoces te invito a que lo hagas: te quedarás fascinad@


LA SALVAJA

a Alejandro

El Fuego,
otra vez fuego, el fuego junto a la lumbre,
en el piso,
subiendo por los sillones,
cruzando las ventanas, 
y tras él el fuego,
solamente el fuego.




El fuego otra vez.
¿No lo ven?
¡No lo ven! Es el fuego.
Les parezco una mujer sentada.



Quiero vestirme
La ropa interior que yo traía puesta, abrió sus tejidos,
los venció el calor,
la blusa abrió sus tejidos,
vencida también, la falda cedió sus hilos,
ardiendo los dejó caer...



Quiero vestirme.



El fuego. No tengo más que el fuego.
Soy la desnuda, la que no tiene encantos.



Quiero vestirme.

El fuego. No tengo más que el fuego:
Soy la desnuda, la que no tiene encantos.

Quiero vestirme.



Quemo mis vestidos.
Mis cabellos están vencidos también por el calor,
mis pestañas, mis ojos;
mi saliva, un día intacta,
también te espera rendida, vencida, humillada,
doblada, hincada.

herida como el vapor,
como el vapor aislada,
ahogada en tu espera.



Quiero vestirme
Noy hay animal con el que pueda compararme,
desnuda estoy como el ganso o el lirio,
no hay planta con la que pueda compararme,
quemada estoy, quemándome,
impaciente,
interminablemente.

¡Que me ayuden los asnos!
¡Que acudan a mi ayuda
los cerdos o las garzas,
los ruiseñores o las cañas de azúcar!
¡Nada puede ayudarme!
¡Vencida estoy por ti,
por ti fui por mi abandonada!





Carmen Boullosa.
La Salvaja.

Sunday, June 10, 2012

Carmen Boullosa: Sangre

I

Si es la luna quien rige las mareas
¿Qué raro astro llama las sangres de nuesros dos ajenos cuerpos?

Es un astro que no podrían ver tus ojos o los míos,
vive oculto por la luna y el sol,
su materia cruel juega con los signos de sus partículas
sin temer ponrse en riesgo, estallar, cambiar de forma,
tornar a pequeñas partes,
asteroides en otras órbitas
o polvo,
disperso polvo viajero.
Un astro absurdo.
Es por él que mi sangre tira hacia la tuya.
Si ésta no tiene inclinación por mí,
entonces has de ser tú quien rige la mía, tú mi luna.
Tú quien gobierna la tendencia.
Por tus venas sin reventar circula esa sensata sorda, tu sangre caliza.


2

Mis venas sí se han roto.
Porque necia mi sangre insiste en perseguir la tuya,
en unirse a su corriente,
en someterse a ti, al corazón duro de tu nombre.
Y me es contrario, me violenta
como el río reventado que arrastra vacas, árboles, muros.
¡Soy bestia pedacería, hacia ti, en él!



3

Has hecho de mi desconcertada sangre confuso torrente espeso.
La has llenado de trozos vivos de carne.
Lerda arrastra. Veloz arrastra.
Salida de la cuna de las venas,
no para nunca de correr
hacia la tuya
Me pregunto si no se cansa,
¿No añora circular de mi corazón a mi corazón, limpia, oculta, protegida?
¿La sangre es forma de la vida?
¡Es mí (rota, regada, pura persecución) es la forma de la muerte!

4

No quiero escuchar mi sangre errada.
Si brama y ruge el mar cuando está en su casa, meneado por la torva luna,
¡cuán pavorosa tronará la sangre, escapada del refugio de sus venas,
regida por el astro de su perdición)
No quiero escucharla
e imagino que tampoco querrás escucharla tú,
el que gobierna mi sangre hacia la muerte
con la tuya amparada en el frío conducto de tus venas.


5
Porque no hay sangre que no sea helada.
¿Por eso se mueve la sangre, para no devenir en piedra o hielo!
¡Para eso corre la sangre!
Porque la vida es helada y la llama brota cuando nos acercamos a su destrucción
y somos recogidos en otro seno.
La vida ajena es cálida.
la propia severa, oscura, inaguantable.
Y no hay dicha sino en el abrazo, en la complejidad, en la
destrucción de la invocada muerte.

6

¡Ahora es loco astro mi cuerpo!
¡Gira mil veces!

Gira, ¡más!
Buscando su destrucción, juega con los signos de sus particulas.
¡Estallará!
Girando escancia mi sangre, girando, girando loco mi cuerpo agita el viento
la sangre es el vino derramado por el cáliz en la ceremonia del
sacrificio sobre el altar de piedra
(son como piedras hablando, el altar, mi sangre, como mudas piedras necias),
el viento corre por mi cuarto como en el centro de una joven
llanura, de un pastizal arisco,
de un desierto.
¡Quiero sentir cómo arrastra las sábanas en esta noche terrible,
el paso del viento que ha azuzado mi cuerpo!
No tengo con qué sentir.
Caído enorme, mi cuerpo fue la canilla por donde corrió la sangre hacia ti.

¡Ahora soy como piedra vacía!
¡No puedo sentir el frío que el viento provoca1
¡Que desaparezca entonces el insensible cuerpo!
¡Que el viento lo lleve consigo!
¡Que cargue el viento con la bruta piedra!


7

No correría mi sangre por el súbito paisaje inadminsible
si la esperaran tus venas para envenenarte en el oscuro amor,
mi cuerpo sería cuerpo
habitado por tu triste sangre.
La crueldad del abrazo compartido me obligaría a la sumisión de la dicha.
¡Sería feliz,
como el pájaro que viaja hacia el verano!
¡Derrotaría mi roja sangre corrupta,
derrumbaría la canilla de mi cuerpo,
supliría con tu voz, mi voz,
sería yo otra,                        sería sin mí!
Dejaría de ser mi cuerpo el cadáver abandonado por un ejército de idiotas cómplices
y yo no me parecería al morir a la temible misma,
a ésa de quien yo trato de escapar,
de quien huiría montada en tu áspero nombre,
a galope contra el viento,
hacia la luz,
con la desesperada piel tornada en el desdichado bicho gozoso de la cálida muerte)



Carmen Boullosa
De su poemario "Soledumbre".

Si quieres saber más de una de nuestras más altas figuras literarias:
http://www.literatura.bellasartes.gob.mx/index.php?option=com_content&view=article&id=1726:carmen-boullosa-la-patria-insomne-nuevo-libro-de-poemas&catid=73:boletines&Itemid=89














Sunday, June 3, 2012

Una cosa es el poema y otra la fuente del poema (de por qué podría ser uno de los más grandes)



El poeta se deja empapar por una idea.
Esa idea es una mujer.

La idea de una mujer.

Muchas veces (la mayoría) la idea no corresponde a la realidad.
Muchas veces incluso ni siquiera se ha visto a esa mujer en persona.

Pero hay una transmisión, un enigma que persiste, en el que cierta transmisión
toca el ser del poeta y entonces es inevitable: el poema tiene que aterrizar, tiene que caer a la Tierra.

Es doloroso porque un poeta realmente poeta siente todo ello, en verdad se siente fulminado
por el relámpago de la belleza que ve en su mente.

Pero no debe confundirse esto con un idealismo barato. Respetemos al poeta.
Además, ya con los años uno sabe dónde sí y dónde no.

Se sabe lo que ocurrirá en la realidad.
No obstante el impulso de dejar plasmada esa admiración es irrecovable. Es más, un poeta no debe permitirse negarlo.

Y se crea.

Y se deja uno llevar.

Y en esos vuelos uno siente en carne viva el músculo del corazón.

Pero se aterriza, luego el alborozo.

Y debe uno continuar.

Es claro que es vital no caer en esa esencia que deja el poema, en ese perfume visitado porque puede ser desastrozo.

Los poemas no conquistan.
Sirven para dejar constancia de que aún existe la belleza en el mundo.

Punto.

Luego de ello, uno avanza.

En lo personal, sé que cuando se posesiona ese demonio de mí, tengo que dejarme llevar.
Pero ahora le pongo límites.

Aquí me demuestro que probablemente no sea solo un buen poeta. Porque en verdad me hago pedazos sintiendo.

No de manera sensiblera, como muchos de ustedes confunden, sino sensitivamente.

Pero el poema también es, antes que nada, un mecanismo mental. Tendrían que vivirlo (sufrirlo) para comprobarlo.

No son las rosas olorosas ni las espinas.

Es la búsqueda del conocimiento.

Es el Co/Razón

Pues la mente es el verdadero corazón...

Gracias por ese momento.

También compruebo, luego de pasar este río impulsivo pero necesario, que mi vida no puede abrazar ahora esos sentimientos.

Tengo proyectos que me importan mucho y que no pueden mezclarse con el amor. O con la compañía.

Desde que me alejé de todo, desde que abandoné todo y me perdí en la pobreza más absoluta...y desde mi vuelta al mundo, primero tengo que trabajar.

Trabajar más y con más ahínco.

Compartir lo poco que uno sabe.
La nula sabiduría
Y las muchas nuevas ganas de reaprender.

Gracias.