Desde la LUna

Tu planeta llamado Tierra (¿por qué no le pusieron Agua?) se ve de la siguiente manera...bienvenid@

Monday, November 4, 2013

Lou Reed Ido y Presente.


Como dijera Wittgenstein, lo pensado es posible. Y Reed fue posible antes y después del pensar, de ser pensado y de lo que pensó. Desplegando palabras en atmósferas y rieles de música resonante, cruda, desnuda. Metálica. 

Más allá del lado salvaje y Nueva York. Más allá de la ciudad, dentro de ella. 

Poeta. 

Guitarrista imaginador.

Reed y ese sentimiento de que hay seres que se van demasiado temprano. De que había mucho más que recibir y mucho más para dar de parte suya. 

Es lo que es y nos guardamos una colección de poesía y música. Monolitos fríos pero no carente de sentimiento. 

Lou.

Por siempre, mientras exista alguien que le importe la poesía verdadera, desencarnada y comprometida con nadie.




Saturday, November 2, 2013

Inicio de la novela recién terminada con el tiro de gracia de Garibay




Comparto el inicio de la novela que terminé (osea: que concluí y que decidí dar muerte el día de hoy, con todo y tiro de gracia...osea que jamás aparecerá al público)...Era (es, no sé) una novela estructurada en tres libros: Libro 1: Las sangres. Libro 2: Los cuerpos. Libro 3: las cabezas. Y ya con esto se intuye de qué iba... demasiado para mí. No creo justo ni conveniente que saliera esto a la luz. Demasiada penuria ya. Pero me parece que estaba escrita maravillosamente.

Del Libro 3: Las cabezas.

1. El origen del miedo

Y están muertos (queriendo decir que pronto lo estarán, que sus días están contados), y aún cabecean debido al mecer de los camiones que los conducen cuesta arriba por el encrespado terrenal de La Encanta, donde se yergue una montaña improbable de pura piedra inhóspita y nieve, y que pareciera observar, bajo su manto neblino y frío, a su pueblo (que otrora fuese llamada Santa Carmen de la Paz) y donde afirman los lugareños, se aparecen espectros y visiones del Diablo, donde se devoran a las niñas y trozan a los niños, donde todo lo perdido jamás se encontrará. Pero ustedes qué saben si andan como sonámbulos, como insomnes todos los que se han entregado a la pasividad, al recibir sin más el azote de los que se dedican a consumir cuerpos, con todo y las almas de esos cuerpos. Oh, tú dejado, tú dejada, ustedes que se dejan hacer, que se quedan viendo placenteramente, son los culpables de este eterno correr de sangre. Si nos culpas eres un idiota pasivo, eres una estúpida pasiva, pues todo lo que les ha sucedido lo han atraído ustedes mismos. Abran las manos. Arrodíllense. No hay fin aquí.  (der. reservados. 2013. Gabriel Garibay T.)




La novela que llega muerta







Si fuese yo un escritor que publica en una editorial conocida, con sus libros en Sanborns o en Gandhi, ¿sacaría a la luz la novela que he estado componiendo? Es una novela terrible. ¿Hay que publicar nada más por el simple hecho de que se tiene otro libro? ¿Sería grato para un lector hipotético pasar el tiempo leyendo esta novela?

Y no me refiero en sentido despectivo a las muchas fallas que pueda tener este desconocido escritor, sino a que me ha causado un profundo pesar releerla. 

La desbarato, la desarmo, la vuelvo a armar y no es la estructura el problema. No es, incluso, el lenguaje tan directo que a veces aparece en boca de algunos personajes. 

Es que es demasiado real. 

El tema está tan en boga hoy y está presentado con tal realismo en los sucesos que siento como si me estuviera aprovechando del doloroso episodio que están sufriendo en particular estados como Michoacán o Sinaloa o Tamaulipas o Chiapas o Guerrero o.... 

A pesar de que continúo manteniendo mi regla personal de no escribir ciertas palabras que la harían obvia. Que sepas de qué habla la novela sin tener que usar la verborrea actual que menciono solo aquí:  Carteles, droga, corrupción...

Siento que tiene la literatura, que es el único fin que debe perseguir un escritor y no tanto "reflejar la realidad". Componer una novela realista hoy en día  per sé resulta sencillo. Tal vez hasta ocioso, con solo leer los diarios está ya, con solo transcribirlos. 
Esta fue una de las razones por las que evité utilizar las palabras archiusadas. 

La otra razón es que hay un puñado de escritores que han publicado novelas muy buenas al respecto. 

Leo mi novela última y me atrapa la escritura pero me duele lo que pasa. Me apena entrar ahí. Me da la impresión de que yo también le abono a este sentimiento de desazón , de terror que están sufriendo pueblos enteros en el interior de la República. Sería una muy buena novela allá afuera...pero a mí no me está dando satisfacción sacar esto. Tal vez me limito porque no tengo otros ojos, confiables ojos, que me dijesen, sí vale la pena. Tengo 33 libros escritos con esta. Y si publicase en una editoral me parece que solo    mostraría al mundo unos 10. Y eso revisando. Tampoco se tiene que comer el público todo lo que uno prepare. 

Otra razón: me parece que con Velouria toco el punto sin tener que ser obvio. 
Velouria apareció en las librerías virtuales poco después del atentado en las torres Gemelas de Nueva York. La reviso y ahí viene todo ello. ¿A qué insistir?

Estoy en la encrucijada de enterrar esta novela en el cajón más recóndito.

Emplear años en su composición no me ha resultado catártico. 

Ya hay demasiada realidad. Y aunque mis novelas se alimentan en parte de ella, siempre he querido explorar otras zonas, remontar un poquito más. Por lo menos si pretendo ser un escritor que trata de aportar algo. Y ese algo solo puede ser literatura.

Los análisis y las denuncias pueden aparecer en una novela, claro está. Pero la novela o el poema no puede SER protesta o denuncia. 

La novela y el poema se deben al arte de hacer literatura. Y solo a ella se deben ofrecer. 

No sé, pero esta novela nueva siento que nació muerta y anda como zombi zumbándome. 

Pegarle un tiro en la cabeza. Darle santa muerte y paz.


2 de nov.