Desde la LUna

Tu planeta llamado Tierra (¿por qué no le pusieron Agua?) se ve de la siguiente manera...bienvenid@

Saturday, October 18, 2014

Apple Walking Dead


Tecnología amigable, intuitiva, diseños bien resueltos, materiales finos, conjunto de cualidades que venían envueltas bajo un halo quasi mágico:

1. Era lo que Steve nos recomendaba. Si él lo había imaginado y su equipo lo había aterrizado a buen puerto, nosotros teníamos que tenerlo.
2. Te hacía sentir especial, como si destacaras de la masa, Steve y sus ideas.
El personaje no le ganaba a su creación, iban de la mano: lo que dijera Steve estaba bien. No solo eso: era extraordinario.
3. Ese halo no solo fue publicidad creativa y elegante y mínimalista, donde el producto siempre era la estrella; a la calidad del producto se agregaban esas chispas Jobs: todos queríamos tener una.

Algo era notorio en Apple: no era la típica corporación americana hambrienta de ventas crecients a como diera lugar: Claro que se trataba de vender, pero primero estaba la verdadera innovación, siempre un paso más adelante, siempre, aunque fuera un detallito, nos sorprendía Steve con algo. Y si era mínimo, incluso alguna falla (como su sistema de localización geográfica, maps), él sabía minimizarlo, proyectaba su sinceridad y lo perdonabas, si fallaba aún la pila del iPhone, no importaba porque Steve te decía que no había problema, que lo corregirían. ¿Quién otro ha ofrecido disculpas y en vez de ser rechazado o recibido con una mueca es respondido con ovaciones? Solo Steve. Y mucho porque era neto. Sabíamos que él era así: tómalo o déjalo. Rock star.
Pero los productos continuaban siendo más que sobresalientes y no solo deseabas poseerlos sino que casi casi era una obligación si querias pertenecer al mundo más adelantado y refinado, a una imaginaria pero bienvenida elite.

El que el régimen Apple fuese totalitario no fue para nada malo si no todo lo contrario.
Se sabía de sus arranques, de su obsesiva búsqueda de la perfección, y ahí nos llevaba a todos tomados de la mano. Creó una verdadera comunidad Mac. Te hacía sentir diferente, incluso único.

Los Mac de corazón evitaban envenenar su máquina con apps piratas, la relación máquina/humano era de respeto, de conjunción macluhaniana, extensión de ti era y con mucho gusto.

Se dice que Steve había dejado en caja de seguridad inexpugnable los nuevos diseños, los pasos a seguir puntuales.... pero lo ignoraron.


HOY

Tomó el control una banda porque uno solo no podía lograr el impacto de esas presentaciones tan espectaculares que realizaba Steve solo con su presencia y un keynote increíble.
La presentación y show  era ver a Steve y aprender, y saborear lo que presentaría.
Steve y lo que hacía el nuevo producto.

Nunca atiborró de adjetivos calificativos insulsos. Simplemente te decía un maravilloso o increíble pero la carne de la presentación la componían los atributos de los nuevos productos.

Pero, se fue. 
Y al parecer, lo primero que hizo este grupo de empresarios fue ignorar todo lo que Steve había delineado.
O lo pasaron a segundo, tercer término.
Clones de Steve (aprendiéndose la coreografía pero cero alma) los ejecutivos de Apple reflejan lo que son: simples ejecutivos.

En todo lo que han implementado luego de la partida de Steve destella un letrerote: Dinero, Dinero, Dinero, Dinero.

Parecerá difícil de comprender pero a Steve Jobs no le interesaba el dinero. Todos sabemos que más que un gran empresario fue un visionario, un creador. 
Crear cosas maravillosas era el punto. La venta vendria solita y masiva.

APPLE AHORA.

1. Apple ahora sigue por los aires gracias al halo que aún posee, cada vez más deslavado, de la magia Steve Jobs.
2. Apple sigue porque es una empresa y los empresarios saben lo que hacen, si hablamos de una simple empresa que quiere vender, pero están matando (para mí ya lo mataron) el mito. Lo que hacía Apple algo más allá de una empresa exitosa, ese "Algo" ya no existe.
3. UNO DE LOS ERRORES FATALES (SENTENCIA DE MUERTE DEL MITO APPLE) PARA APPLE ES que ahora son una empresa que no propone sino que reacciona.
¿Cuándo nos ibamos a imaginar a la Apple de Steve Reaccionando a lo que hiciera la fúrica competencia? Jamás. 
Apple marcaba la pauta, los demás la seguían.
Steve impuso (entre tanta cosa que bien conocemos) la manera de presentar los productos: todos lo copiaron idéntico, clones sin magia, mucho show, poca carne. Y no Jobs.

El ejemplo más penoso fue el mini Ipad. 
Pronto estamos viendo como ese mercado está decayendo y morirá y no correspondía a Apple formar parte de esa caravana de ilusos yendo hacia la barranca.

4. Otro ERROR MEGA GARRAFAL DE APPLE: MATAR EL IPOD CLASSIC
En primer lugar: nunca matas a tus clásicos. Apple se podía dar el lujo de tenerlo ahí, quizá con menos presencia, pero presente, porque era el clásico.
Su manejo, la famosa ruedita de mando, es de las ideas más innovadores que se hayan creado jamás. Y la matan ¿por qué? Por que queremos vender más Touch, porque lo Touch es lo más moderno. Insulso racionamiento propio de ejecutivitos muy buenos para vender nada más por vender, desalmados. Pagarán muy caro haber matado a su abuelo, a su clásico. 
Eliminarlo solo hubiese sido comprensible si este se hubiese suplido por un ipod maravilloso, y no necesariamente más tecnológico. Pero lo dudo:

El iPod Classic es como la botella de Coca Cola...¡y la mataron!
Esa traición solo puede concebirse de vendedores no de creativos. 

5. Tan tan difícil es construir una marca, su imagen, aún más lo es que tenga MAGIA.
Apple tenía la magia primero porque existía Steve Jobs, pero pudo transferirla a sus productos.
Era lógico que las cosas tenían que cambiar, pero ahí les había dejado el manual para conservar ese halo mamonesco/amigable/único (pues jamás se ponía junto a pc´s, era otro planeta) 
solo tenían que seguir teniendo como prioridad la Creatividad, impulsar la innovación, generar más artístas de la computación, ingenieros creativos, aventurarse a buscar nuevas fronteras...pero  no...

6. No estamos viendo el ascenso de la competencia, estamos atestiguando el descenso de Apple al nivel de las demás. Menos ideas más venta.

7. Desde que se fue Steve (y repetimos alguien como él imposible que no haya dejado lineamientos y vislumbres para los próximos, qué quieren, 15 años mínimo) los ejecutivos se dedicaron a ser chachareros, a llenar y vaciar pedidos, y dejaron fuera las ideas. Se nota a leguas.
Claro que ninguno de ellos iba a ser Jobs, pero sí él dejó la inspiración, si él al final echo mano de grandes artistas e ingenieros para aterrizar lo que él imaginaba, cómo no pudo continuarlo la banda que se apoderó de Apple? Porque para ellos las ideas no importan. 

Incluso puedo afirmar que ellos no creían tanto en Steve. Le tuvieron temor pero no eran fans. 
No se percataron de los alcances de Steve y de que sus lineamientos, quizá con errores (él no quería hacer grande la pantalla del iphone y en parte no estaba errado: es el tamaño ideal para manipularlo con una mano) hubiera sido mil veces mejor hacerle caso a hacerlas bolita y arrojarlas al bote de basura.

Hoy por hoy: 
Apple es bonita, claro que sigue teniendo gran calidad. Pero sus rotores tienen rato apagados, están planeando, dejándose llevar aún por lo poco que han dejado de la demolición Jobs, pero no han arrancado sus propios motores.

Hoy por hoy:
Apple es muy buena sí, pero ya no tiene ese halo.
Se lo arrancaron a navajazos sus propios hijos.
Los típicos que quieren borrar de un manotazo lo que hizo el padre y creen que ellos van a "innovar".

Pues no.

Se ve difícil que Mac vuelva a retomar ese lugar olímpico.
Ya aquí dispusimos algunas ideas que podrían convertirse en las nuevas turbinas para que Apple retomara el vuelo.

Pero, ¿escucharían?

Wednesday, October 15, 2014

Un concierto legendario: Jack White en Puebla México




Hay grandes conciertos, grandes experiencias y hay conciertos que se convierten en uno de los momentos más significativos de toda tu existencia.

Como los clásicos momentos, esos que se quedan para la historia, esos donde público y artista se vuelven uno, todo fluye, todo en orden, todos se conocen todas las rolas, todos son uno, como rito primigenio del ser humano, chamanes todos, antenas todos, el universo latiendo al unísono, así fue el concierto del ya indiscutible nuevo dios del rock y blues, Jack White.

Antes lo hubiera dicho con cierta timidez, ahora con toda certeza, con los pelos de la mula en la mano, digo que Jack White ya tiene su lugar bien ganado en el Olimpo donde habitan los dioses Bob Dylan, Neil Young, Lennon y MacCartney, Plant y Page,  Jagger/Richards. Sin duda, sin discusión.

No solo es uno de los más grandes guitarristas de la historia, sino un multiinstrumentista genial, un compositor original, un rescatador de los orígenes del blues y el rock, un ícono, sin duda.

El concierto en Puebla, ojalá lo haya grabado, estoy seguro que para él y la banda fue uno de sus mejores, todo se conjuntó, canción tras canción que Jack iba hilando con esa maestría, resultaron ser trozos universales de sensaciones y perspectivas...de otro planeta

Jack White no es mortal ya.

Lamentamos mucho que Ikey Owens, el gran gran tecladista haya partido justo después de una de las actuaciones que podría considerarse legendarias en la historia del rock.













Toda manifestación pública es política

No estoy seguro de las intenciones sobre las que giran las protestas en ciudad México. Quiero decir: quizá pudiese tener una mejor perspectiva de lo que ocurre en esos demos si considero que no es solo un factor el que provoca esas adhesiones. Está la sensación de heroísmo que provoca oponerse al Poder. Realmente protestar es un derecho pero tiene que entenderse como lo que es: se apunta sobre algo que está mal, que necesita resolverse. Nada más.

La percepción de heroísmo es solo eso. Y constituye una sensación que alimenta mucho el imaginario juvenil. Lamentablemente (para efectos de heroísmo) hoy en día los jóvenes no tienen a la mano esa oposición tan absoluta y represiva como se vivió en México en los años sesenta y setenta.
Hoy es posible protestar y la posibilidad de ser reprimido es aislada. Ya no es la regla. El gobierno te deja gritar porque ha aprendido que es una válvula de escape para quien protesta, Ya comprobó que no le afecta en nada que hablen mal de él. Y lo más curioso: el gobierno de este sexenio pareciera prestar más oídos que los anteriores. En realidad es desconcertante porque no se sabe si el nivel de maquiavelismo ha llegado a ulteriores y más perfectos niveles o realmente les interesa resolver las cosas.

Yo me voy por la segunda. Ya no abona a nada reprimir. La comunicación sutil, llevar las cosas por el lado suave, siempre le dará más puntos al gobierno.

En los medios los protestantes se dimanan justificando que sus movilizaciones no son políticas. Tengo que diferir: irremediablemente toda manifestación pública es política. 

Quizá fuese bueno dejar de justificarnos si una manifestación es política o no. Lo es. No hay de otra.

Solo en México he visto como a una protesta sobre algún reglamento universitario o el desempeño de un profesor o director se le adhieren otras referentes a la desaparición de personas en otro estado del país, y sin conexión alguna. 

Todo se aglutina, todo se entremezcla y hacer esto tiene inevitablemente un color político. Este mezclar temas debilita su protesta en lugar de fortalecerla.

Casi nadie defenderá el poder de los medios de comunicación (independientemente de sus contenidos) pero no hay quien no use rudimentariamente esos mecanismos para llamar la atención. Pues justamente esto es uno de los fines principales de los medios de comunicación: llamar la atención.

Si los estudiantes aúnan a su protesta (que ellos llaman lucha usando la jerga revolucionaria sesentera) su enojo sobre la desaparición de personas, por ejemplo, automáticamente trocan en intensión política y hoy en día hacer esto, la mezcla de temas,  va apagando el poder de dicha manifestación

Esto es: hoy en día hay que definir muy bien qué manifestación se está haciendo, cuál es el tema y qué se persigue.

Cuando los jóvenes (generalmente este error táctico de comunicación lo han cometido algunas protestas recientes en México) comienzan a mezclar temas, ellos sienten que ganan poder, que demuestran (de esto no hay discusión) su interés por aquello que no está bien en el sistema, su natural inconformidad en contra de este sistema, pero resulta al revés: si mezclas temas y además niegas que tiene intensión política estás mintiendo, estás siendo político desde el principio, no se puede negar. 

Las protestas juveniles (o la que fuera) tiene que mantenerse en su tema a toda costa. 
Si llamas a otros temas es signo de debilidad.
Las protestas o movimientos son finitos y de corta duración. No porque estén mal, simplemente porque así es. 

Un movimiento tiene fecha de caducidad, es una revuelta organizada en pequeño. Hay un tiempo limitado para capturar la atención del público en general, de los medios, y esta atención tiene que ser capitalizada lo más rápido posible.

Te manifiestas porque en realidad quieres captar la atención de los medios de comunicación pues estos son la vía más rápida para llegar al público en general. Esto es una forma de presión para que el grupo de poder al que quieres hacer llegar tu inconformidad no pueda ignorarte.

Las manifestaciones tal vez le hablen a un dirigente pero antes tienen que hablarle a la sociedad en general para que surta efecto.

Si se le agregan ingredientes ajenos echas a perder el platillo.

No puedes tardarte.

Si te tardas y si repites más los NO que los SI es casi seguro que en percepción (y quizá en realidad concreta) pierdas.

Los jóvenes tienen razón: despiertan a una realidad pasmosa. Las cosas no están bien. Pero ignoran que también hay cosas positivas. Así como protestamos contra alguna designación escolar o del Gobierno, así nos volvemos locos de entusiasmo asistiendo al Festival de rock siguiente, no se detienen las fiestas los fines de semana, todo sigue.

Pero, no podemos evitar ponermos el traje de rebeldía, que hoy es muy light en comparación a los sesenta cuando en ese tiempo presente manifestarse era (lo fue) un acto que de verdad provocaba la ira de los poderosos.

Lo triste es que los jóvenes ahora se atan a conceptos que murieron hace mucho tiempo, que tienen la edad de sus padres. 
La lucha por la "revolución cubana", la música "de protesta", el socialismo marxiano (y marxista), más que una ilusión (lo fue alguna vez) es una flor muerta y ya huele mal.

¿Luchar contra el imperialismo yanqui?
Claro, por qué no, pero bajo una nueva visión, una visión en tiempo presente.

¿Cuáles son los problemas reales a los que pudiera oponerse la juventud de hoy?
Cosas más concretas (cosa que está muy bien), eso de lo que hablamos: el reglamento escolar, el comportamiento de algún director. Pero la fraseología política del socialismo ya no tiene lugar. Ya resulta hasta cómico, tragicómico. Es una tradición que no les pertenece y que, tristemente gracias a sus profesores frustrados, no han asimilado a cabalidad.